Traer a tu bebé a casa es un torbellino. Tomas nota de las tomas, cambias pañales sin parar, intentas recordar cuándo fue la última vez que te duchaste con calma. Y entonces alguien te suelta: «Tienes que empezar con el tummy time» y parece una tarea más en una lista que ya no da para más.
Respira. El tummy time o tiempo boca abajo no tiene por qué ser complicado ni estresante. Puede convertirse en uno de los momentos más tiernos del día.
En esta guía vas a ver qué es el tummy time, por qué es importante, cuándo empezar, cuánto tiempo hacerlo y cómo conseguir que sea agradable, incluso si de entrada a tu bebé no le hace ninguna gracia.
Dicho sencillo, el tummy time o tiempo boca abajo bebé es cualquier rato en el que tu bebé está despierto, boca abajo y tú lo estás vigilando.
Nada más.
No hace falta una manta especial ni un gimnasio de actividades carísimo.
Si tu recién nacido está tumbado sobre tu pecho mientras tú estás medio recostada en el sofá y está despierto, eso ya cuenta como tummy time recién nacido. Si está boca abajo en una mantita en el suelo y tú estás a su lado, también cuenta.
Las claves son:
El tummy time no es para dormir. En España y en la mayoría de países de habla hispana se recomienda que los bebés duerman siempre boca arriba para reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante. Así que: boca arriba para dormir, boca abajo para jugar.
Quizá has oído hablar de los beneficios del tummy time, pero nadie te ha explicado muy bien cuáles son. Vamos a verlo claro y sin tecnicismos.
Cuando tu bebé está boca abajo, de manera natural intenta levantar y girar la cabeza. Ese gesto tan sencillo pone a trabajar varios grupos musculares:
Estos son los músculos que necesita para:
El tummy time es como un mini entrenamiento suave. Es uno de los grandes beneficios del tummy time para bebés: prepara el cuerpo para todos los logros de desarrollo motor del bebé.
Los bebés pasan muchas horas boca arriba: durmiendo, en el carrito, en la sillita del coche o en la hamaca. Esa presión continua sobre la misma zona puede producir un aplanamiento en la parte posterior o en un lado de la cabeza, lo que se conoce como plagiocefalia.
Con el tiempo boca abajo bebé cambias los puntos de apoyo de la cabeza. Al darle ratos sin presión en la parte posterior, ayudas a evitar cabeza plana en el bebé y contribuyes a la prevención de la plagiocefalia de forma sencilla, en el día a día.
Tanto las asociaciones de pediatría como muchos fisioterapeutas infantiles en España y Latinoamérica recomiendan introducir el tummy time de manera regular como una de las medidas para cuidar la forma de la cabeza del bebé.
Mientras está boca abajo, el bebé empieza a:
Todo esto contribuye a:
Además, el tiempo boca abajo le ofrece una perspectiva distinta del mundo. En lugar de estar siempre boca arriba mirando al techo, ve tu cara desde otro ángulo, descubre juguetes frente a él y explora el tacto del suelo o la manta. Estos pequeños ratos suman más de lo que parece.
Puedes empezar el tummy time desde los primeros días en casa tras el nacimiento.
Suena pronto, pero al principio el tummy time recién nacido es muy suave. Piensa más en mimos que en ejercicios.
Durante la primera semana o las dos primeras, lo más fácil suele ser el tummy time sobre el pecho:
Esto cuenta como tummy time bebé al cien por cien. Es normal que al principio apenas levante la cabeza. Puede que simplemente repose y se acurruque. Perfecto así.
Con los días, y según vayas ganando confianza, puedes empezar a probar unos segundos boca abajo en una superficie firme y segura, como una colchoneta de juegos o una manta en el suelo, siempre muy cerca de tu bebé.
Si te preguntas cuándo empezar tummy time, la respuesta corta es: en cuanto tú te sientas preparada en esos primeros días. La idea es hacerlo en ratitos muy cortos y frecuentes.
Es muy habitual que las familias pregunten:
Aquí tienes una guía práctica que puedes adaptar a tu bebé.
Si al principio solo aguanta 30 segundos, está bien. Se trata de ir sumando poco a poco. Son pequeñas dosis de práctica.
Muchos bebés pueden llegar a unos 15 a 20 minutos de tiempo boca abajo al día. No hace falta que sea seguido. De hecho, es mejor que no lo sea.
Piensa en varios ratitos repartidos:
Conforme tu bebé vaya ganando fuerza y se sienta más cómodo, puedes ir alargando un poco cada sesión.
Escucha siempre a tu bebé. Si llora mucho y ves que ya no puede más, cógelo en brazos. Primero consolar, lo demás puede esperar. Siempre podrás intentarlo de nuevo más tarde.
Mucha gente se imagina el tummy time como un recién nacido diminuto boca abajo en una manta, pasándolo fatal. Es normal que así cueste animarse.
Aquí van algunos consejos de tummy time para padres y madres que lo hacen más llevadero y adaptable.
Suele ser la forma más sencilla de empezar, sobre todo como tummy time recién nacido:
Tu cuerpo está calentito, tu latido le resulta conocido y tu cara está muy cerca. A la mayoría de bebés esto les encanta y se relajan mucho.
Otra opción sencilla:
Va muy bien para ratos cortos, por ejemplo después de cambiar el pañal o antes de colocarlo en el portabebés.
Cuando te animes a probar en el suelo:
La toalla le da un pequeño apoyo que facilita levantar la cabeza y mirar alrededor.
También puedes probar:
Elijas la postura que elijas, nunca dejes al bebé solo durante el tummy time.
Si el tiempo boca abajo se convierte en una lucha, nadie lo pasa bien. A veces unos pequeños cambios marcan una gran diferencia.
En lugar de quedarte sentada mirando desde arriba, túmbate en el suelo o en la cama de forma que tu cara quede justo delante de la suya. Búscalo con la mirada. Sonríe. Haz muecas. A los bebés les interesa más una cara que cualquier juguete.
Lo que más le entretiene eres tú.
No necesitas media tienda de puericultura. Unas ideas:
Coloca los juguetes justo dentro de su campo de visión, no demasiado lejos. Muévelos lentamente de un lado a otro para que los siga con la mirada.
Tu voz le calma y le resulta familiar. Puedes probar:
No solo pasas el rato. También estás acompañando su desarrollo del lenguaje.
Sobre todo al principio, céntrate en la calidad más que en la cantidad. Un tummy time de 2 minutos con el bebé tranquilo ayuda mucho más que 10 minutos de llanto.
Siempre que puedas, termina la sesión en un momento positivo. Si ves que empieza a quejarse, puedes cogerlo en brazos antes de que se desborde y hacerle saber que le escuchas.
Muchos bebés protestan al principio. No lo estás haciendo mal.
Si tu bebé llora o parece detestar estar boca abajo:
Empieza sobre tu pecho
La mayoría tolera mucho mejor el tummy time sobre el pecho que en el suelo. Se sienten más recogidos.
Haz sesiones muy cortas
Piensa en 30 segundos a 1 minuto, luego brazos. Ve alargando solo unos segundos cada vez.
Elige bien el momento
Prueba después de una buena siesta y con la tripa llena pero no a rebosar, en lugar de cuando está muy hambriento, agotado o sobreestimulado.
Introduce algo de movimiento
Un balanceo suave mientras está boca abajo sobre tus piernas o sobre una pelota de pilates bien sujeta por ti puede ayudar a algunos bebés.
Cambia la superficie
A algunos les gusta más una superficie firme, a otros una manta mullida. Haz pruebas: colchoneta de juego, edredón doblado en el suelo, una manta con otra textura distinta.
Lo más importante, no lo fuerces. Si tu bebé está realmente muy alterado, cógelo, acúnalo, cambia de postura. Intenta de nuevo más tarde, con otra posición o un tiempo más corto.
No es un suspenso si tu bebé llora en el tummy time. Estéis aprendiendo los dos.
Hay algunos momentos en los que no conviene hacer tiempo boca abajo:
Justo después de comer
Tumbarse plano boca abajo nada más comer puede ser molesto y aumentar los vómitos o regurgitaciones. Espera un rato tras la toma.
Cuando tu bebé está muy cansado o muy hambriento
No tendrá energía ni paciencia para este mini ejercicio.
Si tu bebé está enfermo o con fiebre alta
En esos días prioriza el descanso y sigue las indicaciones de tu pediatra o del servicio de urgencias de tu zona.
Si tu bebé tiene alguna condición médica específica, un reflujo intenso o dudas sobre su tono muscular, consulta con tu pediatra, enfermera pediátrica o fisioterapeuta infantil para que te orienten de forma personalizada sobre cómo hacer tummy time con seguridad.
El tummy time es muy útil. Acompaña el desarrollo motor del bebé, ayuda a fortalecer el cuello del bebé, refuerza la musculatura del tronco y contribuye a la prevención de la plagiocefalia. Además, puede convertirse en un momento precioso de conexión con tu hijo o hija.
Pero no es un examen que se aprueba o se suspende.
Habrá días en los que logres esos 2 o 3 ratitos boca abajo. Y otros en los que el día se te pase entre tomas, pañales y siestas cortas, y de repente sea la hora de dormir y recuerdes que hoy no habéis hecho tiempo boca abajo. Le pasa a muchísimas familias.
Lo que de verdad importa es:
Si sigues ofreciéndolo, poco a poco tu bebé se hará más fuerte. Un día mirarás al suelo y lo verás apoyado con seguridad sobre los antebrazos, o rodando de boca abajo a boca arriba, y pensarás: «¿Y esto cuándo has aprendido a hacerlo?».
Esa es la magia silenciosa del tummy time.