La revisión de los 2 meses suele vivirse como un gran cambio. Tu bebé está más despierto, empieza a sonreír, quizá ya emite algún gorjeo cuando le hablas. Y justo en ese momento llega también la primera tanda importante del calendario vacunas bebé.
Si sientes una mezcla de alivio, nervios y algo de angustia por las agujas, es totalmente normal. Vamos a repasar qué vacunas 2 meses suelen ponerse, por qué son tan importantes, qué efectos secundarios puedes notar y en qué situaciones conviene llamar al pediatra o acudir a urgencias.
Alrededor de las 8 semanas, en la mayoría de calendarios de vacunación de habla hispana se ofrece el primer gran bloque de vacunas bebé. El momento no es casual.
Están ocurriendo al menos tres cosas clave:
Los bebés son muy vulnerables a las infecciones.
Enfermedades como la tosferina, ciertas meningitis o las infecciones por neumococo pueden causar un cuadro serio en adultos, pero en un lactante pequeño pueden descompensarse en pocas horas y poner en riesgo su vida.
Los anticuerpos maternos empiezan a disminuir.
Durante el embarazo le pasaste defensas a tu bebé a través de la placenta. Le ayudan durante un tiempo, pero no son para siempre. Hacia los 2 meses esa protección inicial empieza a bajar y para algunas infecciones ya no es suficiente.
Muchas de estas infecciones se contagian sin dar la cara al principio.
Los microbios frente a los que vacunamos se transmiten antes incluso de que la persona se note enferma. No basta con «no sacar» al bebé para librarse del contagio.
Las vacunas 2 meses son el inicio de la protección propia del bebé a largo plazo. Puedes imaginar esta cita como la base de su memoria inmunitaria, para que su cuerpo reconozca esos gérmenes y pueda reaccionar rápido si entra en contacto con ellos.
Según el país pueden variar ligeramente los nombres comerciales y el orden, pero el esquema es muy parecido. Te resumo qué vacunas bebé 2 meses se administran habitualmente y frente a qué protegen.
En muchos centros se utilizan vacunas combinadas para que hagan falta menos pinchazos.
Suele conocerse como vacuna hexavalente. En una sola inyección protege frente a:
Difteria
Infección de garganta que puede obstruir la vía aérea y producir una toxina que daña corazón y nervios.
Tétanos
Causado por bacterias presentes en la tierra que entran a través de heridas. Provoca espasmos musculares muy dolorosos y puede afectar la respiración.
Tosferina (pertussis)
Especialmente peligrosa en menores de 6 meses. Los episodios de tos son tan intensos que el bebé puede tener pausas respiratorias, ponerse morado y necesitar cuidados intensivos.
Poliomielitis (VPI a los 2 meses)
Virus que puede producir parálisis permanente. Es muy poco frecuente en muchos países gracias a las vacunas, pero todavía circula en algunas zonas del mundo.
Haemophilus influenzae tipo b (Hib)
Causa habitual de meningitis bacteriana y de infecciones graves como la epiglotitis, una inflamación de la zona de la garganta que puede cerrar la vía aérea.
Hepatitis B (hepatitis B 2 meses)
Virus que afecta al hígado y puede producir enfermedad crónica y cáncer hepático en la edad adulta.
Con una sola inyección se cubren estas seis enfermedades graves a la vez. Por eso en el calendario vacunas bebé la verás muchas veces como «6 en 1» o hexavalente.
En la cartilla suele aparecer como vacuna neumocócica conjugada o PCV13 (en algunos países ya se usa PCV15 o PCV20, pero la idea es la misma).
Protege frente a infecciones causadas por Streptococcus pneumoniae, que pueden provocar:
Los bebés, sobre todo en el primer año de vida, tienen más riesgo de que estas infecciones por neumococo sean graves, por eso en muchos calendarios se vacuna desde los 2 meses.
El rotavirus es un virus muy contagioso que ocasiona:
En niños más mayores es un cuadro muy molesto. En lactantes pequeños puede conducir a una deshidratación rápida y acabar en ingreso hospitalario para poner suero.
La vacuna rotavirus se administra por vía oral, en forma de líquido dulce en la boca, no es un pinchazo. Es una vacuna de virus vivos atenuados y ha demostrado reducir de forma muy importante los ingresos por gastroenteritis en los países que la han incorporado al calendario.
En muchos países de habla hispana, y de forma muy extendida en el sector privado, se ofrece también la vacuna meningococo B 2 meses (MenB). Protege frente a uno de los tipos más frecuentes de meningitis bacteriana y sepsis en lactantes y niños pequeños.
La enfermedad por meningococo B puede evolucionar muy deprisa. Algunos bebés pasan de estar «un poco raros» a estar gravemente enfermos en cuestión de horas. Por eso se recomienda empezar esta protección tan pronto.
Tu pediatra o enfermera de pediatría te explicará qué marcas y combinaciones de vacunas 2 meses se van a usar ese día. Si tienes dudas, puedes pedir que te lo anoten en la cartilla o que te enseñen el calendario actualizado de tu comunidad o país.
Conocer cómo será la visita ayuda mucho a reducir los nervios.
Lleva la cartilla o libro de salud infantil.
Allí se registran todas las vacunas bebé que se vayan poniendo.
Viste al bebé con ropa fácil de quitar.
Idealmente algo que deje las piernas accesibles sin tener que desvestirle entero. Evita demasiadas capas o prendas con mil corchetes.
Ofrécele el pecho o el biberón si tiene hambre.
Puedes darle de comer antes o después, como mejor le vaya. A algunos bebés les calma mamar o tomar el biberón mientras les ponen las vacunas.
Anota tus dudas.
Si te preocupan las vacunas 2 meses efectos secundarios, algo que has leído en redes o si no sabes bien qué vacunas 2 meses tocan, llévate las preguntas apuntadas para que no se te olviden.
En la visita de vacunas 2 meses, lo habitual es que el bebé reciba:
La enfermera suele:
Lo más probable es que tu bebé llore. El pinchazo molesta, pero dura muy poco. La gran mayoría se calma en unos minutos con brazos, contacto piel con piel, mecerle o darle de comer.
A muchas madres y padres les impresiona ver el momento de la inyección. Es normal. Si te ayuda, puedes apartar la vista y centrarte solo en abrazar a tu bebé mientras la enfermera hace su parte.
Tras las vacunas bebé 2 meses es frecuente que notes algún cambio en su comportamiento durante uno o dos días. En general es señal de que su sistema inmunitario está reaccionando como debe.
Las reacciones vacunas 2 meses más habituales son:
Fiebre ligera
Irritabilidad o quejido
Enrojecimiento, inflamación o pequeño bulto en la zona del pinchazo
Somnolencia
Menos apetito
Estos efectos secundarios son muy frecuentes y por lo general leves. Tienden a desaparecer solos en 24 a 48 horas.
Si notas que el bebé está «un poco raro» pero se despierta, mama o toma biberón algo, moja pañales y se calma al menos por momentos, normalmente son reacciones vacunas 2 meses esperables.
No podemos borrar el pinchazo, pero sí hacer que se encuentre lo más cómodo posible.
Algunas cosas que ayudan:
Más brazos y contacto piel con piel
Muchos bebés piden estar encima más rato cuando no se sienten bien. Un portabebés o fular también puede ser buena ayuda ese día.
Ofrecer el pecho o biberón con más frecuencia si lo pide
A veces prefieren tomas más cortas y frecuentes. Ya sea lactancia materna o fórmula, sigue sus señales.
Usar paracetamol infantil si te lo han recomendado
Compresas frescas en la zona del pinchazo
Un paño limpio humedecido con agua fresca (no helada) apoyado suavemente en la zona puede aliviar si está muy caliente o dolorida. No hace falta masajear fuerte.
Ropa ligera si tiene algo de fiebre
Si notas que está calentito, déjale con una sola capa de ropa fina y una manta ligera. El objetivo es que esté confortable, sin abrigarle en exceso ni destaparlo hasta que pase frío.
Y, sobre todo, escucha tu propio ritmo. Si te apetece anular planes al día siguiente y quedaros tranquilos en casa, está perfectamente bien.
Las reacciones graves a las vacunas 2 meses son muy poco frecuentes, pero conviene saber qué signos no debemos pasar por alto.
Consulta con tu pediatra, con el servicio de urgencias de tu centro de salud o llama al número de consejo sanitario de tu país (por ejemplo, 061 o 112 según la región) si:
La fiebre supera los 39 °C y dura más de 48 horas
Una décima o algo de fiebre pasajera es normal, pero una fiebre alta y persistente necesita valoración.
El llanto es inconsolable durante más de 3 horas seguidas
Los bebés lloran, pero si el llanto es muy agudo, continuo, imposible de calmar con nada durante varias horas, es mejor consultar.
Notas que está muy flácido, cuesta mucho despertarlo o está inusualmente apagado
Si está mucho más difícil de despertar que de costumbre o le ves «como ido» y eso te inquieta, no esperes.
Tiene dificultad para respirar
Respiración muy rápida, quejidos, se le hunden las costillas al inspirar, abre mucho las aletas de la nariz o notas un tono azulado en labios o cara. Ante cualquier signo así, acude de inmediato a urgencias (112 en muchos países europeos, revisa el número de emergencia de tu zona).
Aparece un sarpullido extraño
Especialmente:
Sufre una convulsión
Las convulsiones después de las vacunas bebé son muy raras. Si observas sacudidas, rigidez o pérdida de conciencia, hay que llamar al número de emergencias de inmediato.
Las reacciones alérgicas graves suelen aparecer en los primeros minutos tras la inyección, por eso a veces piden que te quedes un ratito en la sala de espera. Hinchazón repentina de cara o lengua, dificultad para respirar o desmayo son emergencias, aunque insisto, son situaciones excepcionales.
Si simplemente notas que «algo no te cuadra» y no sabes si es normal, es totalmente válido buscar consejo médico telefónico o acudir al centro de salud para quedarte más tranquila.
Hacer preguntas no es ser «pesada» ni «desconfiada». Muchísimas familias tienen dudas sobre las vacunas 2 meses. Vamos a comentar las más repetidas.
Esta idea aparece una y otra vez. La respuesta corta es que no, su sistema inmunitario puede con ello de sobra.
Algunos datos que suelen sorprender:
El calendario vacunas bebé está diseñado para que cada dosis se administre en el momento en que ofrece más protección. Retrasarlas implica que el bebé esté desprotegido justo en la etapa en la que más grave puede ser la enfermedad.
Este mito nació a raíz de un único artículo, hoy totalmente desacreditado, que relacionaba la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) con el autismo. Ese trabajo fue:
Desde entonces se han hecho grandes estudios en diferentes países (España, Dinamarca, Suecia, Estados Unidos, entre otros) con cientos de miles de niños, y todos han llegado a la misma conclusión: no hay relación entre vacunación y autismo.
El autismo se origina en etapas muy tempranas del desarrollo cerebral, incluso antes del nacimiento, y se asocia sobre todo a factores genéticos. No está causado por las vacunas bebé ni por los componentes que estas contienen.
Si te apetece profundizar más, muchas autoridades sanitarias (ministerios de salud, sociedades de pediatría, organizaciones como la OPS o la OMS) ofrecen información clara y actualizada sobre seguridad vacunal.
Ser madre o padre hoy significa recibir opiniones por todos lados, especialmente en redes sociales. Algunas son bienintencionadas pero no se ajustan a la evidencia científica.
Al final, la balanza es esta:
No se trata de «cumplir» el calendario vacunas bebé por obligación. Vacunar es una forma activa de darle a tu hijo una protección que, hace solo unas décadas, las familias no tenían a su alcance.
El día de las vacunas 2 meses intenta verlo como un trabajo en equipo:
Si llegas a esa cita sabiendo qué esperar vacunación 2 meses, qué vacunas 2 meses tocan (hexavalente con DTPa, VPI, Hib, hepatitis B, vacuna neumococo, vacunas 2 meses rotavirus, vacunas 2 meses meningococo B cuando esté disponible) y cuáles son las reacciones vacunas 2 meses normales, la incertidumbre disminuye mucho.
Conoces a tu bebé mejor que nadie. Si algo te preocupa después de las vacunas, pide ayuda sin dudar. Y si vas a la cita con el corazón un poco encogido pero decides mantener las vacunas bebé, eso también es proteger su salud a largo plazo, aunque sea uno de esos gestos silenciosos del día a día que a veces nadie ve más que tú.