Esos pequeños puntitos rojos en las mejillas de tu bebé pueden parecer mucho más grandes en tu cabeza. Cambias el pañal, lo miras y de repente te da la sensación de que tiene granitos por todas partes. A muchas madres y padres se les pasa por la cabeza: «¿Habré hecho algo mal? ¿Será alergia? ¿Se pega?».
En la mayoría de los casos no es nada de eso. Suele tratarse de acné del recién nacido (también llamado acné neonatal o acné bebé) y casi siempre es algo pasajero e inofensivo.
Vamos a ver qué está pasando con la piel de tu bebé, por qué aparece, qué conviene hacer y qué no, y cuándo es momento de consultar con el pediatra o la enfermera de pediatría.
El acné del recién nacido es un tipo de erupción cutánea muy frecuente en bebés. Puede aparecer como:
Suele verse sobre todo en:
En algunos bebés también se observan granitos:
Si te preguntas «qué es exactamente el acné neonatal», puedes imaginarlo como una versión muy suave y temporal del acné de la adolescencia, pero en un bebé con la piel extremadamente delicada.
El acné del recién nacido:
Tú no lo has provocado y, en la mayoría de los casos, no le molesta al bebé.
A muchas familias les llama la atención que la piel del bebé se vea perfecta al nacer y que, de repente, a las pocas semanas empiecen a salirle granitos en la cara.
Lo más habitual es:
Puede que primero veas unos pocos granitos en las mejillas y, en unos días, notes que han salido más. Es frecuente que, visualmente, parezca que empeora antes de empezar a mejorar, y eso asusta un poco si no sabes qué es.
Si tienes en mente «el acné bebé, cuándo aparece y cuánto dura», podríamos resumir así: suele empezar en el primer mes, se nota más en el segundo y generalmente desaparece hacia el tercer o cuarto mes.
Esta parte suele preocupar bastante: «¿Habrá sido algo que comí? ¿La crema que le puse? ¿El detergente?».
En el acné neonatal típico, la respuesta suele ser no.
Las principales causas del acné en recién nacido son:
Durante el embarazo, tus hormonas pasan a través de la placenta y ayudan al bebé a crecer. Tras el parto, parte de esas hormonas siguen presentes en su organismo durante un tiempo.
Esas hormonas pueden estimular las glándulas de grasa de la piel del bebé. Ese exceso de sebo favorece la aparición de esos pequeños granitos y bultitos, como un «mini acné adolescente».
No puedes evitarlo ni lo has provocado por dar el pecho ni por lo que comes. Es simplemente una fase de adaptación del cuerpo del bebé a la vida fuera del útero.
La piel del recién nacido está aprendiendo a funcionar en un entorno completamente nuevo. Sus glándulas sebáceas:
La combinación de hormonas maternas residuales y glándulas inmaduras hace que el acné bebé en mejillas y otras zonas sea más probable.
El acné del recién nacido no está causado por:
Saber que no es culpa tuya es importante. Te permite dejar de culparte y centrarte en unos cuidados sencillos y respetuosos con su piel.
Muchas familias comentan: «Por la mañana casi no se le notaba y, después de la toma, parecía mucho peor». Es algo muy común.
El acné bebé suele verse así:
Es frecuente que se vea más intenso cuando:
Los granitos pueden «encenderse» y luego calmarse de nuevo. En cuestión de horas puede pasar de estar llamativo a verse mucho más discreto. Estos altibajos son muy típicos y no significan que esté infectado ni que sea peligroso.
Es muy humano querer «arreglar» cualquier marca en la piel de un bebé. Sin embargo, en el caso del acné neonatal, intentar quitarlo suele empeorarlo.
Conviene evitar:
No apretar ni explotar los granitos
No usar productos para el acné de adultos
No frotar la piel
No aplicar cremas muy grasas ni aceites en la cara
No probar remedios caseros al azar
Si dudas con un producto, usa esta regla sencilla: si está pensado para tratar el acné de adultos, no debería tocar la cara de tu bebé.
La buena noticia es que el tratamiento del acné en recién nacido suele ser muy simple. En la mayoría de los casos no se necesitan cremas médicas ni recetas.
Algunos cuidados básicos:
La leche y la saliva alrededor de la boca pueden irritar y hacer que los granitos en la cara del bebé se vean más rojos.
Esta es la parte más difícil. No hay truco rápido ni crema milagrosa para quitar el acné del bebé de un día para otro.
En la mayoría de los casos:
Piensa que tu papel es proteger la piel de irritaciones añadidas y dejar que el propio cuerpo del bebé vaya regulándose.
Si buscas una referencia sobre acné neonatal, cuánto dura, el patrón más común es:
Algunos bebés se limpian antes, incluso hacia las 6 u 8 semanas. Otros mantienen algún granito aislado un poco más de tiempo.
Mientras:
…lo normal es que basten los cuidados suaves y esperar.
Aunque el acné neonatal suele ser inofensivo, hay situaciones en las que conviene pedir valoración médica.
Consulta con tu pediatra, con la enfermera de pediatría del centro de salud o con los servicios de urgencias (teléfono 112 en muchos países hispanohablantes) si:
En esas situaciones es posible que se trate de:
El pediatra valorará si sigue siendo el típico acné del recién nacido o si hay que plantear otro diagnóstico y otro manejo. No te quedes con la duda, el personal sanitario ve erupciones en la piel de bebés todos los días.
Es muy frecuente confundir la milia del recién nacido con el acné, porque en ambos casos se ven puntitos blancos.
Para distinguirlos, fíjate en lo siguiente:
Tanto la milia como el acné bebé son procesos benignos que no necesitan tratamientos agresivos y que se resuelven solos. La recomendación es similar en ambos: limpieza suave, no apretar ni manipular y un poco de paciencia.
Si te quedas mirando los granitos en la cara de tu bebé y te entra la preocupación, es algo muy habitual. Muchos padres se angustian en silencio por el acné bebé, y respiran aliviados cuando les explican que es normal.
Para resumir:
La piel de tu hijo cambiará muchísimo durante el primer año. El acné neonatal es solo una etapa breve de ese proceso. A veces impresiona cuando lo ves, pero pasa, y tu bebé está igual de sano y de precioso con granitos que sin ellos.